El operativo, guiado por protocolos CSAR, destaca el entrenamiento y la coordinación de las fuerzas especiales

TOMADA DE INFBAE.COM
En el sur de Irán, un avión de combate F-15E Strike Eagle de la Fuerza Aérea de Estados Unidos fue derribado, lo que desencadenó una de las operaciones de rescate en combate más complejas de los últimos años.
Las fuerzas estadounidenses activaron el protocolo de búsqueda y rescate en combate (CSAR, por sus siglas en inglés), un componente esencial de la doctrina militar de Estados Unidos para recuperar personal en riesgo en territorios bajo amenaza.
El despliegue incluyó helicópteros y al menos un avión de reabastecimiento sobrevolando la provincia de Juzestán. El operativo permitió rescatar a un tripulante, mientras que el segundo continúa desaparecido en territorio iraní bajo condiciones de alta hostilidad.
Las aeronaves de apoyo patrullan el espacio aéreo y permanecen preparadas para repeler amenazas, mientras los equipos en tierra se acercan al punto de extracción.
Las unidades especializadas de la Fuerza Aérea de Estados Unidos cuentan con entrenamiento avanzado que les permite intervenir con rapidez y precisión en situaciones donde la vida de sus efectivos depende de la velocidad y la coordinación operativa.
El proceso de selección y formación dura aproximadamente dos años, con un índice de egreso inferior al 20%.
El entrenamiento abarca paracaidismo, buceo, supervivencia, demolición, medicina de combate y técnicas de evasión.
La doctrina de “no dejar a nadie atrás” es el principio rector del accionar de estos equipos. El lema de los rescatistas, “Hacemos esto para que otros puedan vivir”, sintetiza su compromiso de intervenir en cualquier entorno, incluso bajo fuego enemigo y sin garantías de éxito.
Los oficiales a cargo planifican y ejecutan cada operación, adaptando la estrategia en tiempo real según el avance de la misión y la información proporcionada por los sistemas de inteligencia.

Durante la intervención en Irán, ambos tripulantes del F-15E lograron eyectarse antes del impacto. Uno fue encontrado y evacuado por los rescatistas a una zona segura bajo custodia estadounidense.
Las operaciones CSAR tienen una larga historia en las fuerzas armadas de Estados Unidos. Los primeros antecedentes se remontan a la Primera Guerra Mundial, cuando algunos pilotos intentaban recuperar a compañeros aterrizando en zonas de combate.
El primer rescate en helicóptero en combate ocurrió en 1944, con la extracción de cuatro soldados tras las líneas japonesas en Birmania.
Los procedimientos actuales se perfeccionaron a partir de la experiencia adquirida en conflictos posteriores, especialmente durante la Guerra de Vietnam.

La expansión de las misiones CSAR en Vietnam marcó un punto de inflexión en la táctica militar estadounidense.
Uno de los episodios más reconocidos ocurrió en 2005, cuando un equipo de rescatistas logró evacuar a un miembro de los Navy SEALs tras una emboscada en Afganistán, hecho retratado en la película Lone Survivor.
El entrenamiento recibido por los rescatistas permite superar obstáculos y adaptar los protocolos a las características de cada misión, desde la llegada al punto de extracción hasta la evacuación final.