Se celebra el Día de la Virgen de la Altagracia el 21 de enero porque es la fecha en que se conmemora su imagen, traída de España en el siglo XVI y que se convirtió en símbolo de protección y unidad para los dominicanos, culminando en la declaración oficial de esta fecha como fiesta nacional y religiosa en honor a la Madre Protectora y Espiritual del Pueblo Dominicano, venerada especialmente en la Basílica de Higüey.
Orígenes y Llegada a la Isla:
- Traída por los españoles: La devoción se inicia en el siglo XVI, cuando la imagen fue traída a la isla por los hermanos españoles Alonso y Antonio Trejo, quienes la llevaron a Higüey.
- Leyenda del naranjo: Una tradición cuenta que la Virgen se apareció milagrosamente en un naranjo, lo que reforzó su culto en la región.
Proclamación y Festividad:
- Patrona de la Nación: La Virgen de la Altagracia fue proclamada protectora y madre espiritual del pueblo dominicano.
- Establecimiento de la Fecha: En 1692, el arzobispo de Santo Domingo, Monseñor Arturo de Meriño, solicitó a la Santa Sede establecer el 21 de enero como festividad oficial.
- Día Feriado: En 1924, durante el gobierno de Horacio Vásquez, se decretó el 21 de enero como feriado nacional, reforzando su importancia cultural y religiosa.
Significado para los Dominicanos:
- Símbolo de Identidad: Más que una figura religiosa, es un poderoso símbolo de fe, identidad y unidad nacional para los dominicanos.
- Fe y Esperanza: Representa el amor maternal, consuelo, esperanza y guía espiritual, motivando peregrinaciones a Higüey, donde se encuentra su basílica, para pedir por favores y agradecer.
- Reconocimiento Papal: Fue coronada canónicamente por el Papa Pío XI en 1922 y posteriormente, el Papa Juan Pablo II la coronó personalmente en 1979, consolidando su estatus.