Martes 15 de mayo de 2012
"Fogon Barahonero Lider y Pionero en las Actualizaciones en las Comunicaciones Digitales"
Nadie puede pedirle a la señora Angelita García ñla esposa de Miguel Vargasñ
que no defienda a su marido, y mucho menos regatearle el derecho que tiene de
proteger a su familia. Ella más que nadie ha sufrido los desengaños de la
traición artera y el alejamiento de “amigos” y compañeros que les juraron
lealtad eterna.
Ella es quien ha enjugado sus lágrimas. Quien le ha dado aliento en los
momentos más difíciles. Ha sido ella la más solidaria. La que más se ha acercado
al compañero, al marido, al padre de sus hijos. Al hombre que admira desde que
ambos ñapenas salidos de la adolescenciañ se juraron amor y decidieron formar
familia y vivir el uno para el otro.
Juntos han caminado por la vida en los momentos más difíciles. Y también en
los buenos tiempos. Han criado a sus tres hijos ya profesionales ñlos dos
últimos haciendo estudios de post-gradoñ y los dos han echado a andar su gran
proyecto de vida: una bonita familia.
Angelita cree en la espiritualidad. Dedica muchas horas del día a cultivar
esos valores inentendidos para el resto de los mortales. Y tal vez eso le hace
comprender muchas cosas que escapan al ojo común.
Como conocer, por ejemplo, a los falsos amigos con sólo mirarlos a los ojos.
O al intercambiar las primeras palabras. Identifica al vuelo y con toda claridad
a los farsantes, trepadores y logreros que tanto abundan en el medio político.
Por eso a ella nada de estas cosas le sorprenden. Y la mayoría de ellas se
las advirtió con mucho tiempo a Miguel. Me consta.
Angelita y Don Pedro
Don Pedro Rivera murió hace más de 20 años en un accidente en la carretera Duarte. Era senador de La Vega por el Partido Reformista, y se le consideraba uno de los más fieles y cercanos amigos y colaboradores del doctor Joaquín Balaguer.
Don Pedro Rivera murió hace más de 20 años en un accidente en la carretera Duarte. Era senador de La Vega por el Partido Reformista, y se le consideraba uno de los más fieles y cercanos amigos y colaboradores del doctor Joaquín Balaguer.
Salido de la pobreza extrema, don Pedro es un ejemplo de trabajo y dignidad
política. Fue un emprendedor reconocido hasta por sus adversarios, y de la nada
construyó un emporio industrial que aún perdura con el paso de los años ñpor
supuesto, hoy en manos de los Bonetti y Mercasidñ, para honra de los veganos que
lo señalan como ejemplo de trabajo y honradez.
Miguel Vargas ñsu hijo naturalñ conserva no sólo sus rasgos físicos
inconfundibles, sino también, y sobre todo, sus características como emprendedor
inigualable y empresario de iniciativas exitosas.
Con Angelita, su nuera, don Pedro mantuvo vínculos muy estrechos y llegó a
confiarle tal vez como a ninguna otra persona, intimidades familiares que ella
jamás ha revelado ni siquiera a su marido. Y que, como ha dicho muchas veces,
también se llevará a la tumba.
Agresión gratuita
Tony Rivera llevó a su casa paterna de La Vega el pasado sábado a Hipólito Mejía. Y desde allí arengó a su hermano Miguel para que se incorporara “en cuerpo y alma” a esa candidatura. Pero jamás se ha pronunciado cuando a Miguel lo han desacreditado, amenazado y acusado con calumnias y falsedades desde ese litoral político. Tampoco dijo nada cuando a su “querido” hermano le hicieron coca en la convención del 6 de marzo del año pasado. Y menos a propósito de la consigna ominosa que pende sobre la vida de su hermanito: ¡Si ganamos, lo botamos. Si perdemos, lo matamos!
Tony Rivera llevó a su casa paterna de La Vega el pasado sábado a Hipólito Mejía. Y desde allí arengó a su hermano Miguel para que se incorporara “en cuerpo y alma” a esa candidatura. Pero jamás se ha pronunciado cuando a Miguel lo han desacreditado, amenazado y acusado con calumnias y falsedades desde ese litoral político. Tampoco dijo nada cuando a su “querido” hermano le hicieron coca en la convención del 6 de marzo del año pasado. Y menos a propósito de la consigna ominosa que pende sobre la vida de su hermanito: ¡Si ganamos, lo botamos. Si perdemos, lo matamos!
Miguel no ha dicho nada. Tampoco es necesario. Su silencio habla con
elocuencia por él. Y si no, lo hace su mujer en su cuenta de Twitter:
“¡¡A los Rivera los bendigo con amor!! Los libero de mi vida y los dejo
marchar!!! Siempre estuve clara con todos... Don Pedro estaba claro también.
Bien me lo dijo él, cito: Miguel salió igualito a mí. Trabajador y emprendedor.
Me siento orgulloso de él”.
Y si faltara algo más, también reprodujo este mensaje:
“A Jesucristo lo crucificaron y todavía se habla de él... Caín mató a Abel...
La historia se repite”.