Lunes 14 de mayo de 2012
"Fogon Barahonero Lider y Pionero en las Actualizaciones en las Comunicaciones Digitales"
Desde Caracas a Londres, pasando por Buenos Aires y Bogotá,
decenas de ciudades en todo el mundo han comenzado a incorporar gimnasios
gratuitos para adultos al aire libre en los espacios verdes de de la ciudad.
La Great Outdoor Gym Company (GOGC, por sus siglas en inglés) fue
una de las primeras empresas en especializarse en los equipos que requiere un
gimnasio de este tipo en el Reino Unido.
Fundada en 2007, la compañía se inspiró en el gobierno chino, pionero en la
creación de estos espacios para el ejercicio en parques y plazas.
"Para la gente que quiere hacer ejercicio, el costo y el acceso son las dos
principales barreras", explica Charlotte Tarrant de GOGC, "estas zonas
recreativas eliminan estos obstáculos y por eso se han vuelto tan
populares".
Guía discreta
"Si la idea es estimular a la gente a hacer
ejercicio, lo que hay que hacer es eliminar todos los obstáculos para que eso
suceda"
Richard Thaler, autor de "Nudge: Improving Decisions About Health,
Wealth and Happiness"
Estos espacios representan una ejemplo clásico de cómo la teoría de
pensamiento que en inglés se denomina "nudge thinking" se impuso a ambos lados
del Atlántico.
Esta teoría -que en español se denomina teoría del pequeño empujón- se basa
en la idea de que los seres humanos son, por naturaleza, perezosos y les hace
falta que los guíen discretamente hacia el buen camino, ya sea para su propio
bien o para el bien de la sociedad.
"Este principio no trata de que la gente haga algo que no quiere hacer o de
decirle a una persona lo que tiene que hacer", explica Richard Thaler, coautor
del libro "Un pequeño empujón (Nudge): El impulso que necesitas para tomar las
mejores decisiones en salud, dinero y felicidad".
A la gente no le gusta que le digan lo que tiene que hacer por eso no
responde bien a los consejos, aunque estos sean bienintencionadas. Por esta
razón, estos gimnasios pueden servir para que la gente realice actividad física
y cumpla con las recomendaciones de las autoridades de las autoridades
sanitarias -que suelen sugerir hacer cerca de 150 minutos de ejercicio a la
semana- sin sentir que se trata de una imposición.
Los aparatos están diseñados para que puedan usarlos personas
de todas las edades.
La idea es ubicar estos gimnasios en el camino de la gente. Por lo general se
encuentran al lado de los juegos de los niños, para que los padres se sientan
tentados por las máquinas mientras sus hijos juegan.
Incluso aquellos que no tienen niños pueden sentirse atraídos por los
gimnasios cuando pasan por la plaza, camino a las tiendas o al trabajo.
Emplazados a la vista de todo el mundo, tienen la ventaja de atraer a un
mayor número de gente.
"Mi mantra", explica Thaler, "es hacer las cosas fáciles". "Me refiero a que
si la idea es estimular a la gente a hacer ejercicio, lo que hay que hacer es
eliminar todos los obstáculos para que eso suceda".
Fuente: BBC Mundo Salud